Aceites Vegetales, la cosmética del futuro

Aceites Vegetales, la cosmética del futuro

Cleopatra usaba aceite de nuez para mantener brillante y oscuro su cabello, los griegos y romanos incorporaban aceite de oliva en sus baños para mantener la piel hidratada y tersa. Las milenarias civilizaciones se adelantaron y descubrieron que los aceites de plantas, tenían propiedades maravillosas. Egipcios y romanos empezaron usándolos para proteger la piel del sol. Pero también las contusiones de los deportistas en las olimpiadas y en los juegos. Ellos pronto descubrieron sus maravillosas propiedades.

Los aceites vegetales son sustancias líquidas que se extraen de las plantas, de sus frutos, semillas o flores, ricas en ácidos grasos esenciales, dermocompatibles con nuestra piel y aptos para todo tipo de pieles tanto de los mayores, como la de los niños, para el cabello, para las barbas hipsters, para la piel de las embarazadas, para el sol, tras depilarnos…un mundo.

¿Qué son los aceites vegetales?

Los aceites vegetales son sustancias de naturaleza grasa e insolubles en agua, líquidos a temperatura ambiente. Normalmente se obtienen por prensado de semillas o frutos y son ricos en ácidos grasos insaturados. Sus mezclas nos permiten infinidad de combinaciones posibles. Además también se usan para la preparación de macerados de plantas.

Usos y propiedades

A continuación detallaremos de qué manera es recomendable usar los aceites vegetales, hablaremos de sus propiedades y beneficios para que seas tú quién escoja, pruebes y descubras sus nobles bondades. Este es una nueva forma de cosmética; más honesta, más natural y 100% personalizable. 

Aceite de Argán: El mejor antioxidante para la piel
El aceite de argán es uno de los más cotizados y mejor valorados ya que sobre todo es excelente para pieles maduras. Es muy antioxidante, lo que significa que es capaz de combatir los radicales libres para retardar la oxidación y degeneración de los tejidos.
Su propiedad antioxidante se la otorga la vitamina E, y para hacernos una idea, el argán tienen 50 veces más vitamina E que el aceite de oliva, que es muy buen antioxidante también.
Se puede ingerir en su estado puro, pero como su precio resulta un poco elevado, su uso más común es como cosmético de pieles maduras, aplicándolo directamente sobre la piel para conservar y recuperar su elasticidad y vitalidad.

Aceite de Almendras: Nutrición y delicadeza
El aceite de almendras dulces es un aceite excelente y el preferido por la mayoría de aromaterapeutas y quiromasajistas ya que su textura es suave y ligera, combina muy bien con cualquier aceite esencial y es apto para todo tipo de piel, en especial las delicadas.
Es una fuente extraordinaria de vitaminas y minerales y está indicado para pieles con dermatitis, grietas o quemaduras ya que es muy hidratante y delicado.
Se puede ingerir en su estado puro.

Aceite de Caléndula: Psoriasis, dermatitis y manchas en la piel
La caléndula es una planta extraordinaria y su aceite es de los más utilizados en la cosmética especializada en pieles infantiles, delicadas o con problemas.
Se utiliza para tratar de todo tipo de dermatitis, eccemas, psoriasis, quemaduras, irritaciones alérgicas, picaduras y varices o venitas rotas.
También da muy buenos resultados para el tratamiento de las manchas en la piel producidas por el sol o edad. Para esta finalidad combina muy bien con el aceite esencial puro de Limón (de la cáscara del limón no del jugo). Una vez aplicado sobre la piel, esta no debe quedar expuesta al sol.
Se puede ingerir en pequeñas cantidades (una cucharadita disuelta en zumo natural o infusión) para tratar problemas de fertilidad producidos por los quistes ováricos.

Aceite de Jojoba: Piel grasa con tendencia a los brillos y al acné
El aceite de jojoba contiene una alto porcentaje de ceramidas (95% aprox.), que son un tipo de lípidos que se encuentran también en nuestro organismo e imprescindibles para la salud de la piel, ya que mantienen las células unidas, consiguiendo la elasticidad de los tejidos, al igual que sirven de “barrera” para mantener la hidratación.
El aceite de jojoba, a pesar de su nombre, no es realmente un aceite, sino una “cera líquida” muy parecida a la grasa o sebo humano, y esta característica es la que distingue al aceite de jojoba de cualquier otro aceite vegetal y lo hace extraordinario para curar o tratar problemas de acné, exceso de grasa o brillos, ya que las ceramidas, “engañan” a nuestro organismo haciéndolo creer que no necesita segregar más sebo y restaurando el equilibrio, sin descuidar la elasticidad y la hidratación. Además, la jojoba contiene vitamina E que es antioxidante y previene el envejecimiento prematuro de la piel, en ningún caso puede resultar tóxico y evita la deshidratación.

Aceite de Ricino: Para fortalecer y estimular el crecimiento

El aceite de ricino es bien conocidos por su acción antimicrobiana. Por lo tanto, esto hace que sea de gran alcance contra las infecciones de la piel tales como eczema, dermatitis y erupciones en la piel. Incluso las personas que sufren de inflamación de la piel, irritación y picazón generalmente se les recomienda aplicar un poco de aceite sobre la piel para aliviar el malestar.

Muy efectivo el tratamiento de la resequedad del cabello causada por tinturas químicas, exceso de sol, agua salada o uso de otros productos químicos. También es excelente para fortalecer las uñas y pestañas.
Alisa la cutícula del cabello, aumenta la humedad, hace que el cabello sea más manejable y controla un cuero cabelludo graso.

Puede ser utilizado como en fórmulas de aceite corporal para masajes anti-inflamatorios y aliviar dolencias musculares y de articulaciones.

Te invitamos a pasar por la sección de Cosmética Natural donde encontrarás nuestra variedad en aceites vegetales y esenciales.