Repostería

Al día de hoy es poca la gente que cuenta con el tiempo y las ganas de cocinar en casa. Esto ha implicado la pérdida de la relación con lo que comemos, es decir, ya no sabemos por qué procesos pasó, qué ingredientes tiene y si éstos son o no dañinos. Cocinando en casa podemos controlar o eliminar, si elaboramos nosotros mismos la repostería, los aditivos y conservantes que se añaden a la industrial. Podemos modificar las recetar para añadir ingredientes de buena calidad como los frutos secos, que nos aportan nutrientes en lugar de calorías vacías, y adaptarlos a nuestras necesidades como consumo ocasional dentro de una dieta equilibrada. También, podemos sustituir las harinas refinadas y cereales por su versión integral o por avena triturada además de poder bajar la cantidad de azúcares de las recetas y sustituir este azúcar refinado por fruta natural, miel o azúcar integral.

Extendemos a todos ustedes la invitación de cocinar en casa. La cocina es el fogón del hogar, ahí se da y se recibe. En la preparación de alimentos participamos en la creación de algo que nutre y regala disfrute a los que más queremos.